domingo, 26 de abril de 2009

Juventud y Democracia


Podemos hablar de una crisis democrática si sabemos que el 68,1% de los jóvenes no vota en las diferentes elecciones. Según los datos del Injuv, el 59,4% cree que si uno vota, las cosas pueden ser diferentes en el futuro. Y si esto es así, ¿por qué no lo hacen?¿recaerá la responsabilidad en cada uno o seremos nosotros, como sociedad, los grandes culpables?

Es decir, ¿cómo vamos a crear un país con mayor igualdad y oportunidades para los jóvenes, si muchos de ellos no participan en los espacios deliberativos que existen? Para algo estamos en democracia. Está bien, existe un 29,9% de adolescentes que tienen la intención de inscribirse en los registros electorales, pero el 49,5% de ellos son ABC1; contra un 19,1% que es del estrato socioeconómico más bajo. Por lo tanto, vemos que la juventud que vota por los representantes del pueblo chileno se estaría “elitizando” –por decirlo de alguna manera-. Y suena ilógico, ya que no es la mayoría de los jóvenes del país la que necesita alzar la voz y salir adelante en sus vidas; sino una reducida fracción, influenciada por sus mayores. Sí, los mismos que apoyaron la dictadura de Pinochet, los mismos que explotan a los trabajadores en las empresas y buscan -a partir de métodos carentes de toda ética y moral- acumular riquezas, los mismos que apoyan a la derecha de esta nación. Entonces, ¿cómo vamos a avanzar, si la mayor parte de los adolescentes que desean inscribirse serían los hijos de los empresarios y de la oligarquía chilena? Así, sólo vamos hacia la continuación del neoliberalismo y el aumento de la desigualdad en nuestro país.

Por ende, nuestro deber, como jóvenes concientes de lo que va a acontecer en Chile, es lograr que la porción de nuestro grupo etario aún no inscrito comience a participar dentro de la sociedad. De lo contrario, nos sumergiremos en un círculo vicioso, donde la descendencia de la clase dominante de esta nación decidirá sobre las políticas públicas que le concierne a la gran mayoría de la juventud de nuestro país.

Pablo Varas Enríquez
UCH

miércoles, 22 de abril de 2009

“Por más que Piñera se vista de seda, Piñera queda”


Ya no es tan solo que vaya a un funeral por sacar réditos electorales; ni decirle al Ministro Pérez-Yoma que saltó la lista para un transplante; tampoco que pertenezca al Directorio de FASA, una de las farmacias que se coludieron contra la población encareciendo sus productos; menos que haya tenido que devolver millones de pesos por información privilegiada; ni tampoco que hace unos años atrás tratado de perjudicar la candidatura presidencial de Evelyn Matthei, en el llamado “Piñeragate”. Al empresario Piñera no le basta con querer tener la “guaripola”, creyendose un ejemplo de probidad y moral, que claramente dista mucho de la realidad; ahora el candidato aliancista comenta sobre una situación muy delicada, respecto a lo sucedido con Emma Velasco Saavedra, y su lamentable accidente en Febrero recién pasado dónde pudo haber pérdido la vida.

Como dije recién, Piñera y sus aliados han querido ser el último tiempo, paladines de la probidad, de las buenas intenciones, etica, moral y probidad. No se si la Alianza tiene muy claro que su candidato tiene más de una “yayita” como diríamos en un lenguaje muy coloquial. La historia del RN, se aleja mucho de aquello que propugnan los parlamentarios de la derecha para atacar al gobierno. El “tejado de vidrio” -siguiendo con el coloquialismo- es enorme y muy delgado.
Con todo, al parecer y de forma lamentable, la memoria histórica chilena es muy débil. Dejemosle claro a Piñera y a la ciudadanía, que esa figura Humanista Cristiana que él desea proyectar, no cometería los actos con los que inicié estas líneas, el ex Senador está muy alejado de aquella ideología. Dejando en claro, que a diferencia de lo que muchos y muchas dicen, Sebastián Piñera, es una figura muy antigua de lo que llamamos establishment político, su negra historia nos lo recuerda.

Para concluir con mi lenguaje poco rebuscado: “Por mucho que Piñera vista de seda, señores, Piñera queda”.

Ignacio Imas Arenas.
Coordinador General de Expansión REU.