En los últimos días, el senador Fernando Flores ha protagonizado una de las noticias políticas de la semana.
En la sede del comando del candidato de la derecha y empresario dueño de Lan Chile y Chilevision, Sebastián Piñera, el senador ex PPD proclamó con un discurso su incorporación oficial a la candidatura del abanderado de la derecha, dejando una vez más a la luz que en la política su actuar es capaz de todo.
Recordemos un poco la historia de Flores. Fue ministro del Presidente Allende, vivió en carne propia los abusos y excesos de la dictadura militar como prisionero político en la Isla Dawson, fue uno de los fundadores del Partido por la Democracia y luchó por la consolidación de la Concertación, coalición de la que se desvinculó hace ya algún tiempo.
Hoy vemos la inconsecuencia, señal que afecta seriamente la calidad de los políticos. No se puede ser amigo de Dios y del diablo. Las personas que están en política deben actuar disciplinadamente en la coalición que representan, sus desempeños deben ser en pro de las personas, pero representando un proyecto político claro, cosa que el senador Flores no ha entendido en su larga trayectoria política. He de esperar qué posición tendrá en un futuro, cuando la coalición por el cambio, a la que dio el vamos Piñera, siga siendo oposición.
Felipe Cubillos L.
UAHC